

Lo que mas se extraña de esos años es todo lo que compartimos y vivimos en tan pocos y ruidosos metros cuadrados, se extraña a los amigos que vivian cerca y el ruido de los colectivos y de los muercielagos por las noches. Se extraña salir a caminar por Corrientes y perdernos en las librerias a altas horas de la noche cuando estabamos aburridos, se extraña la salida de los miercoles por la noche; pizza de verduras con salsa blanca y de muzzarella de parados en Guerrin y una pelicula en el Lorca, antes o despues, el orden no alteraba lo bien que la pasabamos.
Estas son algunas de las pequeñas cosas que solemos extrañar, por eso cada tanto, cuando volvemos de visitas a Buenos Aires, un día, solo un día, nos guardamos para recorrer de la mano los lugares que tanto hemos andado.