sábado, 8 de mayo de 2010

We should not forget why we are here

PRIMERO - Hoy estamos camino a Budapest. Creo que esta fue la primer gran decisión que tomamos... vamos o no? Valen compitió nuevamente el pasado marzo en los Nacionales en Wellington, nosotros con mamá, Valeria y Maxi no lo acompañamos, un poco por la distancia y la logística que no pudimos organizar, otro poco porque nos recordaba directa y proporcionalmente al marzo del año pasado, al marzo donde fuimos todos juntos a alentar a Valen. Por supuesto hoy todo nos recuerda a Juan, no hay forma de que ello no suceda, lo interesante del proceso es tratar de que su recuerdo nos genere una sonrisa y no dolor. Sin nosotros entonces Valen logró su objetivo, tal vez sintió nuestro Vamos Valen! en el corazón, supongo que si y así fué que clasificó. Esta vez el mundial de Triatlon no es acá al lado, es en Budapest, Hungría, Europa, un continente que aun no hemos pisado y que no teníamos planeado pisar en el corto plazo. Otra vez el desvío en el camino, escusas las hay siempre, pero nos gusta optar por lo que aun no conocemos y es así que un nuevo viaje toma forma día a día.



SEGUNDO -Estas Pascuas volvimos a ser solo dos y nos fuimos otra vez de caminata. Las Pascuas pasadas hicimos lo mismo y después de la caminata nos fuimos a visitar a mis hermanos. Esta vez fue diferente y me acorde entonces de que había una caminata: el Tongariro Crossing de la cual habia hablado con Valeria y Juanma, quería que la hiciéramos juntos, al final nunca la pudimos hacer. Estas Pascuas entonces volvimos a caminar por las montañas y me lleve conmigo a Juanma en su nueva version de conejo (vale, se que vamos a hacer esto juntas), todos necesitamos símbolos al fin y al cabo. Este conejo es un conejo peluche que le regalaron para su cumple, un conejo que tuvo la suerte de conocer a mi hermano, y que mi mamá me dejo junto con un buzo que le pedí antes de irse y llevarse con ella todo lo que Juan tenía en una valija.


Esto es lo que tiene sobrevivir a alguien a quien amas mucho, sobre todo a alguien que se suponía debía crecer con vos, nos pone en el dilema de elejir como queremos vivir nuestra vida; podemos optar por ahogarnos en el dolor de la ausencia, podemos optar por la desesperación y por la renuncia. O podemos optar por vivir lo MEJOR que podamos, sin olvidarnos el por qué y para qué estamos acá. En ingles la expresión sería: to honor someone's life, honrar la vida de quien ya no esta, y como hacemos esto? Bueno, creo que simplemente optando por vivir plenamente la vida que nosotros hoy si tenemos y asi, en el ir viviendo, vivimos un poco por él y sobre todo con él.

Hoy nosotros optamos por esta vida.