~El vuelo~

El vuelo fue largo pero llevadero, viajamos con Royal Air Brunei, teníamos tele y miramos muchas películas y hasta nos desafiamos mutuamente en el Tetris, resultado final: empate. Nos dieron de comer como a los bebes, cada tres horas aproximadamente, en conclusión fue un vuelo feliz.
~Primer dia en Londres~
Nos habíamos preparado psicologicamente y papelisticamente para un interrogatorio, argentinos entrando al UK, pensamos que seriamos objeto de uno de los random selections. Teníamos, los pasajes, las reservas, estados de cuentas, cartas del trabajo, de la organizacion del triatlon, telefonos y direcciones, hasta el certificado de casamiento. Pero al llegar nuestro turno fuimos despachados sin la posibilidad de poder ejecutar los papeles que habiamos ensayado en el avion. En menos de 15 minutos ya estábamos del otro lado.

Dejamos la bici de Valen en el storage y nos tomamos nuestro primer subte, o tube, como le dicen acá, directo del aeropuerto el tube nos dejaba a dos cuadras de la casa de Camilo y Sebastian. Recién en el tube me di cuenta de que estábamos finalmente en Europa, que este viaje que se planeo casi sin querer estaba pasando. Nos sentamos y de a poco nos fuimos mezclando con las vidas cotidianas de los que usan ese mismo tube, todos los dias para ir a trabajar. Es muy loco como podemos por un momento ser expectadores de como vive la gente en otro lado del mundo y por un momento, entre gente que leia el diario y libros nos transportamos a nuestra cotidianidad de Buenos Aires 5 años atras, cuando nosotros tomabamos el subte para ir a trabajar y cuando tal vez estábamos siendo parte de la vida de alguno de los cuantos turistas que pasean por Buenos Aires.

Llegamos Bermondsey, la estación donde nos teníamos que bajar y de ahi caminamos dos cuadras hasta lo de Sebastian. Sebas vive en un departamento muy lindo y con muchas plantas (tengo que hacer algo al respecto en mi casa), en un barrio de casitas iguales. Después de la ducha tan necesitada partimos a caminar por Londres, es interesante como Londres es tan Londres, sin conocer la ciudad nuestra percepción de Londres fue la que teníamos en la cabeza (este seria mi lado de estudiosa de los medios así que no voy a seguir). Lo cual fue grato y a la vez sorprendente sabernos en esa idea que teníamos de Londres, es como ser parte de los programas que ves por la tele.

Peleando con el jet lag y medios zombies hicimos la River Walk, que es un paseo por la orilla del Thames en la zona de South Bank. Almorzamos, seguimos caminando y Valen se fue a correr, pasamos por el Big ben y nos tomamos el subte y nos supermercado Tesco y de ahi a cenar. De alguna forma sobrevivimos ese dia y lo disfrutamos tambien.




~Nat bicicleteando~
Valen se fue el martes a Budapest y yo me quede un dia mas, el martes, fue mi dia de bicicletear por Londres, creo que los chicos me llevaron por todos los lugares que había que conocer, London Bridge, Buckingham Palace, la casa de Lady Di Kensington Palace, la casa de Madonna, Sherlock Holmes y San Martin, si, si Cambalache! Paseamos por Hyde Park; donde paramos a tomar un cafe a la orilla del lago, Regents Park, desde donde vimos la ciudad desde arriba, y otro mas que no me acuerdo. Bicicleteamos en el medio del trafico y pasamos por Harrods para terminar caminando por Picadilly y Covent Garden. Nos subimos una vez mas a las bicis y cruzamos el Thames, foto de noche y nos fuimos a cenar al departamento. A las 10 de la noche estábamos de vuelta, pero el dia no termino ahi, Sebastian me llevo a ver a los zorros que salen a caminar por los parques y las calles de Londres cuando todos se van a dormir. A las 4 de la mañana me vino a buscar un taxi y me fui a tomar el avion a Budapest. Fue un dia increible gracias a Sebas y Camilo.
~En budapest~
Después de dos aviones, y una breve parada en Praga, llegue a Budapest y me encontre con Valen, lo primero que hay que destacar es esta sensación de estar lost in translation, no hay forma de que entendamos una palabra de lo que se habla acá, así que por precaución y por el momento evitamos el contacto con los húngaros. Tanto que nos subimos a un colectivo sin saber que acá no se saca boleto en el colectivo, sino que se compra una tarjeta que te habilita a usar el transporte y cada tanto hay inspectores que te piden el boleto. Cuando nos dimos cuenta, saltamos del colectivo casi en movimiento.
El barrio donde estamos parando es una mezcla entre San Telmo y Once, Valen dice Constitucion. Con calles angostas y con adoquines, los edificios parecen olvidados en el tiempo y el barrio también. Fuimos al centro, a unas 15 cuadras, donde todo es un poco mas turístico, me quedo con mi barrio de prestado: Jozsefvaros. Esperamos a Rafael, quien llego como a las 7 de la tarde y nos fuimos a comer a un barcito que nos recomendaron los dueños del departamento comimos por 5 euros o 1500 forints, el cambio es otro tema.

Budapest va a ser una experiencia única en todo sentido, sobre todo con la carrera de Valen el domingo, es interesante ver por las calles (imaginen once) grupos de ciclistas con sus bicicletas super profesionales y vestidos acordemente entre medio de los viejos colectivos y tranvias.
Ahora me voy a desayunar y a preparar para un dia de paseos por Pest con Rafael.
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